En el 𝒊𝒏𝒕𝒆𝒓𝒊𝒐𝒓, cada cartela presenta un texto correspondiente a las letanías de la Virgen, enunciado en latín.
En el 𝒆𝒙𝒕𝒆𝒓𝒊𝒐𝒓, cada cartela sirve de marco a una pintura, todas realizadas en técnica acrílica y con un lenguaje tenebrista propio del naturalismo barroco, con inspiración en obras de Murillo, Velázquez y Caravaggio.
Cada pintura representa un episodio de la vida de la Virgen o de sus misterios. Las pinturas están distribuidas de modo programático en 4 grupos no cronológicos, sino simbólicos, de la siguiente manera:
-𝐵𝐴𝑀𝐵𝐴𝐿𝐼𝑁𝐴 𝐹𝑅𝑂𝑁𝑇𝐴𝐿: Los desposorios de la Virgen, La Virgen bajo su advocación de Linarejos y el Stabat Mater. La primera para evidenciar su relación con San José, titular de la parroquia; la segunda como patrona de Linares; la tercera en alusión a la iconografía del momento evangélico de Cristo (de hecho, el Cristo que aparece es una interpretación de la talla de Álvarez Duarte). Son escenas vinculadas con la Hermandad y la ciudad.
-𝐵𝐴𝑀𝐵𝐴𝐿𝐼𝑁𝐴 𝐿𝐴𝑇𝐸𝑅𝐴𝐿 𝐼𝑍𝑄𝑈𝐼𝐸𝑅𝐷𝐴: Santa Ana enseñando a leer a la Virgen, Presentación de la Virgen en el templo, Anunciación, Visita a Santa Isabel y el Magníficat. Estas escenas representan momentos clave de Nuestra Señora antes del nacimiento de Cristo, haciendo hincapié en la formación de la Virgen y en su preparación para ser madre de Dios.
Bambalina trasera: Asunción, Coronación e Inmaculada. Estas escenas representan los misterios gloriosos principales de la Virgen. El grupo pone de manifiesto el lugar de privilegio que la Iglesia le concede a nivel dogmático y doctrinal.
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